SALVADOR MANZANARES (BRETÚN, SORIA, 1788 – ESTEPONA, 1831)

Nació el 18.01.1788, en Bretún, provincia de Soria, hijo de D. Francisco Manzanares, médico y de Dª Agueda Fernández de la Magdalena.
         
Ingresó en el ejército el 04.09.1805, en Alcalá de Henares, donde le sorprendió el Dos de Mayo de 1808, dirigiéndose seguidamente a Valencia, donde ascendió a Capitán de Ingenieros el 10.06.1808. Incorporado al ejército que se formó en Valencia, pasó a Zaragoza, siendo hecho prisionero en la batalla de Tudela e internado en el castillo de Joux, cerca de la frontera suiza, (en esta prisión también estuvo encarcelado el general Pierre Dupont, por haber capitulado frente a los españoles en Bailén, ante el Ejército de Andalucía). De aquí se escapó Salvador Manzanares junto con otros oficiales españoles, atando al techo una escala hecha por sábanas y descolgándose hasta los fosos exteriores. Tras su huida se presentó en Cataluña en junio de 1812, pasando después a Aragón con la división del general español Sarsfield. Cuando acabó la guerra estuvo comisionado para levantar plano de los puntos que convenía fortificar y realizar el proyecto general de su defensa en la frontera pirenaica.
          
Cuando Fernando VII volvió del exilio, anuló en 1814 los acuerdos de la Constitución de Cádiz de 1812. Con ello retornó el absolutismo como forma de gobierno. Frente a ello se levantaron los liberales, entre los que se encontraba Manzanares. El liberal general Riego se sublevó en Cabezas de San Juan, pasando por Estepona el 15.02.1820, camino de Málaga. Ese mismo año se formó un gobierno liberal, en el que formó parte Salvador Manzanares. Este gobierno tuvo que hacer frente a muchas reacciones realistas hasta que en 1823, entró en España el duque de Angulema, con los Cien Mil Hijos de San Luís, enviado para restablecer la Monarquía absolutista. A partir de este momento se produjo una represión brutal contra los liberales, que duró hasta la muerte de Fernando VII, en que se volvió a restablecer la Constitución en 1833, siendo jurada por Isabel II a su advenimiento. Esta época absolutista se la conoce como la Ominosa Década.
          Entre las expediciones liberales se pueden contar las de 03.08.1824, en que el coronel Valdés se apoderó de Tarifa (en realidad los planes eran apoderarse de Estepona, pero al salir de Gibraltar sopló el viento en sentido contrario y el barco, y el destino, cambió de rumbo), la de Iglesias de Almería (1824), la de los hermanos Bazán en Guardamar (1826) y la de Mina (1830), todas fracasadas, con buena cantidad de fusilamientos.
          
Tras su cese en el gobierno, anduvo Manzanares escondiéndose en Lisboa y Gibraltar, en donde se reunieron liberales bajo el mando del general Torrijos a la espera de una ocasión para realizar una expedición. Manzanares, acompañado de 44 compatriotas liberales, realizó una expedición en marzo de 1831. Le acompañaban los capitanes José Montalbán (fusilado en Gaucín), Tomás Benítez, (fusilado en Estepona) y Carlos Vincent de Agramunt. La idea era dirigirse a Vejer para unirse a los que se habían sublevado en Cádiz, pero Manzanares se dirigió a Estepona, sin que se conozca la razón de ello, lo que le llevó a la muerte el 8 de marzo de 1831. Luisa Sáenz de Viniegra, viuda del general Torrijos, aventura lo siguiente:
 
“…los datos que he podido recoger, parecen demostrar que la verdadera causa fue el hallarse llamado a Estepona, y brindado allí traidoramente con las más halagüeñas promesas y seductoras esperanzas, exigiéndole su activa e instantánea concurrencia a aquel punto…”
          Si verdaderamente fue engañado, fue el ensayo de lo que después le sucedería al propio general Torrijos, en las playas de Fuengirola, en diciembre de mismo año. No es descartable esta hipótesis, dada la gran cantidad de fuerza realista que estaba acantonada en Estepona a la espera.
          
Disponemos de un legajo conservado en el Archivo Central del Ministerio de Justicia, que contiene toda la Causa de Estado sobre Salvador Manzanares.
          
El corregidor realista de Estepona que, en aquel entonces, era designado por el rey, se llamaba Andrés Masegosa y el comandante de armas realista de Estepona era el brigadier Ildefonso Matilde Monasterio (natural de San Roque, 14.03.1774).
          
Cuando Manzanares, con su gente, llegaba a la Torre de Guadiaro el 02.03.1831, el torrero de la misma hizo ahumadas lo que previno a los realistas que ya les estaban esperando, cuyas fuerzas eran:
-Parte del Batallón de Voluntarios Realistas de Estepona
-Parte de la Compañía de Carabineros de Costas y Fronteras de Estepona.
-Una partida del Regimiento provincial de Soria.
-Una partida del Regimiento de la Victoria
-Una partida del Resguardo de Rentas
-Veteranos de la compañía de Marbella
-Paisanos de Estepona, facilitados por su corregidor, Andrés Masegosa.
          Sumaban todos ellos 154 infantes y 56 caballos.
          El primer encuentro se dió en el Puerto de Babonaque, que duró desde las 3 de la madrugada hasta las 3 de la tarde. Fueron hechos prisioneros 12 liberales, de los que uno de ellos era un oficial.
“A las fuerzas relacionadas se agregó una columna de infantería y caballería del Regimiento Provincial de Alcázar de San Juan, enviada por el Comandante General del Campo de Gibraltar.”
          Los alcaldes de Casares y Gaucín también alertaron a los demás pueblos, y añadieron Voluntarios Realistas, de aquellos dos pueblos, a este último Regimiento, totalizado unos 100 hombres, con lo que organizaron una caza del hombre. Se capturaron entre 25 y 31 liberales en la Fuente del Encinar (Sierra Crestellina) y en el Puerto de las Palomas.
          
El 5 de Marzo hubo un encuentro en Los Baños de la Fuensanta, Sierra Bermeja, en el que los Voluntarios Realistas de Ronda mataron a 4 liberales y escapando el resto.
          
El encuentro definitivo se dió en La Romera, Benahavís, donde murió Manzanares, el 8 de marzo de 1831. Las circunstancias de su muerte difieren según varias versiones. Una indica que, él mismo, se suicidó tras matar al pastor que le había traicionado, atravesándose con su propia espada, según hacían los generales romanos que eran derrotados, y otra que le mató un serrano.
          
Los restos de Manzanares, y los liberales fusilados a continuación en Estepona, están enterrados actualmente en un mínimo monumento en el Cementerio Viejo de Estepona, a la izquierda de su entrada principal. Internamente los restos de Manzanares están separados de los de su partida. Previsión que se hizo, en su momento, por si alguna vez se le quería rendir mayor Reconocimiento, lo que no se ha producido.
          
Mariana de Pineda fue agarrotada en Granada, el 26 de mayo de 1831, contando 26 años de edad, por guardar y bordar una bandera liberal. Está enterrada en la catedral de Granada.
          
José María de Torrijos, fue fusilado junto con toda su gente, entre los que había un chico de 15 años (el fraile que le atendió, en los últimos momentos, enloqueció, a raíz de esto) y el joven de Estepona, Pedro Manrique, en las playas de San Andrés de Málaga, el 11 de diciembre de 1831. También los habían estado esperando y también los habían traicionado. Está enterrado, acompañado de los suyos, en la Plaza de la Merced, de Málaga, bajo el monumento que les acoge.
          
Francisco Manzanares, padre de Salvador Manzanares, fue fusilado a los 82 años de edad, por el general carlista, Bruno de Villarreal, en 1836, en Escoriaza (Guipúzcoa).

 

[Apéndice documental]
Secretaría del Ayuntamiento de Estepona, 8 Abril 1913
Señor Don Narciso de Escovar, Malaga

Muy Sr mio de toda mi consideracion: Con gusto contesto su favorecida de 12 de marzo, suplicándole me perdone la demora.
Por separado le remito copias de cuanto aparece en los libros capitulares y eclesiastico sobre Manzanares.
Del informe particular resulta:
Que el 2 de Marzo de 1831, el torrero del Arroyo del Vaquero cituado a poniente como a una legua de la población, prevenido incendió hacho anunciando el abance de la partida de Manzanares; que esta, hostilizada por la fuerza Realista que la esperaba se corrió el rio arriba tiroteándose; que en Peña Arenera sitio próximo a Sierra Bermeja y cruce del camino vecinal de Casares a esta, acometida por más fuerza y otra que bajó de Casares, la derrotaron, deshaciendola y cojiendoles bastantes prisioneros; que Manzanares con los pocos que le siguieron, ganó la sierra faldeándola hasta llegar próximo a Monte Mayor demarcación de la Romera punto situado a levante del pueblo mas de dos leguas en donde encontró al cabrero que comisiono para que le llevara comestibles de Estepona, traicionándolo y delatándolo en cuanto llegó al pueblo; que echadas las campanas a buelo se reunieron fuerzas y paisanos que fueron con el cabrero al sitio donde se hallaba Manzanares y lo coparon, ocurriendo entonces el hecho de matar este al cabrero de un pistoletazo y despues darse muerte clavando la espada en el suelo y echandose sobre ella; que traido su cadáver al pueblo se exhibió al público el día 7 sobre un asiento de piedra a la entrada de la carcel hasta el 8 en que se le dió sepultura a Extramuro de levante del pueblo como a unos 100 metros frente del cementerio actual y que antes no existia en el sitio que se denominó “Callejón de los Liverales”; que en los 3 dias despues fusilaron en aquel sitio a los demás prisioneros de la partida enterrandolos con Manzanares, hasta que el año 1836 siendo alcalde Don Estevan Barriga se le vendieron los bienes con que se premió la traición del cabrero y se le levantó un mausoleo en el Cementerio ya construido trasladándose a él los restos de los Liverales; cuyo Mausoleo se conserva aunque en mal estado y sin epitafio.
Es cuanto puedo ilustrar a V. sobre aquel hecho glorioso y desgraciado.
Suyo atento y s.s.
q.b.s.m.
Juan Estarico

 

© F. J. Albertos

 

Para saber más, consultar:
-Vol. 24, Salvador Manzanares, 1831 [2001].
-Revista Jábega, nº 90, Málaga 2002, Salvador Manzanares, (Bretún, 1788 – Estepona, 1831).