He notado durante todo nuestro viaje desde San Roque, que las hembras, por lo general, son extremadamente bonitas, y muchas de ellas impactantemente hermosas. Al pasar por varios de los pueblos, apenas pude ver una cara femenina que no me volviese involuntariamente para verla una segunda vez y admirarla. Caroline W. Cushing, Newburyport, USA, 1832.

(I have remarked during the whole of our journey from San Roque, that the females, generally speaking, are extremely pretty, and very many of them striking beautiful. In passing through several of the villages, I scarcely saw a female face that I did not involuntarily turn to look upon a second time and to admire. Caroline W. Cushing, Newburyport, USA, 1832)

 
 

Estepona es una bonita ciudad construida al borde de la playa, alegre, moderna y toda esplendorosa de blancura… Me preparé para la ascensión del día siguiente a Sierra Bermeja. Estaba lleno de curiosidad por visitarla, con el fin de observar un abeto del que había visto una rama sin fruto en el herbario del Sr Haenseler en Málaga, y que me parecía ser una especie nueva. Todo el mundo en Estepona conocía este árbol con el nombre de Pinsapo… Llegué temprano a Estepona que, siempre risueña, se miraba en las aguas de la mar. Edmond Boissier, París, 1838.

(Estepona est une jolie ville bâtie au bord de la plage, gaie, moderne et toute éclatante de blancheur… Je me préparai pour le lendemain à l'ascension de la Sierra Bermeja. J'étais curieux de la visite, a fin d'y observer un sapin dont j'avais vu une branche sans fruit dans l'herbier de M. Haenseler à Malaga, et qui me paraissait d'être une espèce nouvelle. Tout le monde à Estepona connaissait, sous le nom de Pinsapo, cet arbre… J'arrivai de bonne heure à Estepona qui, toujours riante, se mirait dans les eaux de la mer. Edmond Boissier, Paris, 1838)

 
 

Viñedos y olivares recordaban al caer el sol la proximidad de poblaciones humanas, y justo por encima las colinas ceden el paso a una ancha llanura repleta de plantaciones de higueras, trigales y numerosas casas de campo, en la que muy cerca del mar, se encuentra la acogedora y moderna ciudad de Estepona, donde pernoctamos. La larga fila de altos bloques de pisos con tejados planos y muchos balcones, que se prolonga a lo largo de la playa, y las altas torres de las dos iglesias otorgan a este lugar poco destacable en principio, una apariencia imponente. El interior de la ciudad está ordenado, bastante limpio y muy animado. Moritz Willkomm, Dresde y Leipzig, 1847.

(Weinberge und Olivenhaine erinnerten gegen Sonnenuntergang wieder an die Nähe menschlicher Wohnungen und gleich darauf wichen die Hügel zu einer breiten, von aus einander, in welcher dicht am Meer die freundliche, modern gebaute Stadt Estepona liegt, wo wir übernachteten. Die lange Reihe mehrere Stockwerke hoher Häuser mit platten Dächern und vielen Balcons, die sich längs des Strandes hinzieht, und die hohen Thürme der beiden Kirchen geben diesem eben nicht bedeutendem Orte ein imponirendes Aeusseres. Das Innere der Stadt ist regelmässig, ziemlich reinlich und sehr lebhaft. Moritz Willkomm, Dresden und Leipzig, 1847)

 
 

Hemos disfrutado, desde la cresta de Sierra Bermeja, un espectáculo que, probablemente, no tiene rival en Europa, ni en otros similares que aún no hayamos visto en nuestras vidas. Abel Chapman, Walter J. Buck, Londres, 1893.

(We enjoyed, from the crest of Bermeja, a spectacle which is probably without rival in Europe, and the like of which we have not gazed upon in our lives. Abel Chapman, Walter J. Buck, London, 1893)

 

Estepona, por fin. Mi paso y estancia en esta ciudad data de 1922. Allí cumplí los doce años,… En Estepona tuve mi primer “Quijote”, regalo de un caballero, cojo él, por más señas, a quien no sé si inquietaba o sorprendía mi afición a la lectura. Por lo que al amor respecta, la niña de mis sueños se llamaba Anita, tenía grandes ojos negros y largas trenzas endrinas,… Pero lo que busqué hoy en Estepona fue la ciudad, y la hallé, no digo intacta, pero escasamente vulnerada, tras las modernas edificaciones turísticas de la playa. En general, respondió a mis recuerdos de tal modo que todo lo pude identificar. La casa en que yo vivía, en la plaza, permanece sin otro aditamento que una puerta más abierta en la fachada. Hoy es un hostal…
Hallé también algunas fachadas bellísimas, que fotografié. Quise hacerlo a la casa donde Anita vivía, en la esquina de una calle por la que se llega a la plaza, pero la casa ya no existe. En su lugar, y en un edificio moderno todavía inconcluso, hay instalada una boutique de ventanas ochavadas.
Naturalmente, me abstuve de preguntar si Anita, mi amor de aquel verano, vive todavía. No me recordará como yo la recuerdo.” Gonzalo Torrente Ballester, Barcelona, 1976


Con respecto al levante, la bahía de Estepona alargada en una hermosa curva, con la pequeña población colocada en su extremo de levante, a dieciséis millas en la lejanía, con una brillante blancura, pareciendo una colección de dados sueltos.

(while eastward the bay of Estepona stretched in a beautiful curve with the little town on its eastern horn sixteen miles away, glowing white like a collection of scattered dice") (Yorkshire Post and Leeds Intelligencer, 11.07.1929, A nature lover's diary. “Specimen Day” in Spain. )